¡Prohibido morirse!

Tranquilos, no nos estamos volviendo locos, simplemente queremos hablar de algunos lugares donde está prohibido morirse. Bueno, tampoco es del todo cierto, lo que morirse o fallecer, uno puede, lo que pasa que por ciertos motivos y en algunos lugares que a continuación hablaremos, los vecinos no pueden ser enterrados.

Así que, para ser más exactos, diremos que más que “prohibido morirse”, es “prohibido enterrar”. No muy lejos de nuestras fronteras, en Italia, existen varios municipios con sus curiosas normas y legislaciones. El primero se trata de Sellia, al sur de Italia, un pequeño pueblo donde la mayoría de sus 500 habitantes tienen más de 75 años; ante el problema de despoblación, el alcalde introdujo una normativa para que todos los habitantes pasaran rigurosos controles médicos temporales con el fin de que las personas mayores vivieran el mayor tiempo posible evitando así la despoblación del municipio. “Hemos hecho esta ordenanza no para bromear, si no seriamente. Porque Sellia, como muchas localidades del sur de Italia, padece despoblación”. Esto argumentaba el alcalde (que también es pediatra). El otro municipio italiano es Falciano del Massico, pero este tiene un motivo diferente y es que su cementerio está lleno y los vecinos están a la espera de la construcción de uno nuevo, mientras tanto rige una ordenanza municipal que dice “Se prohíbe a los residentes morir y/o cruzar el límite de la vida en la tierra para ir al más allá» y los vecinos son enterrados en municipios cercanos.

Quizás el caso más famoso y del que igual has leído es el del pueblo noruego de Longyearbyen, en el cual desde 1950, existe una ley en la que se prohíbe morir (como hemos dicho antes, más bien se prohíbe enterrar). Esto es básicamente porque su suelo se encuentra permanentemente congelado por las bajas temperaturas que hace que los cadáveres no se descompongan.

Otro lugar curioso es la Isla de Miyajima, en Japón (también conocida como Itsukushima), donde no solo está prohibido morirse, sino que también nacer, si, nacer, has leído bien. ¿Por qué? Muy sencillo, este lugar es un terreno sagrado desde hace siglos, cuando no habitaba nadie y como lugar sagrado que es debe mantener su pureza por lo que desde el año 1978 no se permiten ni muertes ni nacimientos. Las mujeres embarazadas que tienen ya un nivel avanzado de gestación deben abandonar la isla; también los ancianos y los que estén muy enfermos.

¿Te han parecido curiosas estas historias? Porque a nosotros nos han sorprendido bastante la verdad.

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