La semana del amor

Este lunes fue 14 de febrero, día de los enamorados, San Valentín y durante estos días hemos visto fotos, vídeos y miles de historias de gente enamorada expresando su amor. Pero… ¿de dónde viene esta tradición?

Todo empieza sobre el año 400 de la época moderna, en Roma, donde un sacerdote llamado Valentín se jugaba el cuello (y la vida más bien) al oponerse a la orden del emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, considerando que los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras y vínculos sentimentales. Al enterarse, Claudio II sentenció a muerte a San Valentín, el 14 de febrero del año 270, alegando desobediencia y rebeldía.

 Su historia se hizo conocida y después de casi tres siglos, la Iglesia instauraría la celebración del día de San Valentín en honor al mártir. Ya en el año 1382, apareció la primera referencia literaria que confirmó la existencia del Día de San Valentín, entendida como una jornada dedicada a los enamorados. El documento en cuestión es el poema Parlamento de los pájaros, del dramaturgo inglés Geoffrey Chaucer.

Más allá de la historia y connotaciones, existen curiosidades que merece la pena destacar.

La historia de amor más trágica del mundo cobra vida este día, y es que no se trata de otra que Romeo y Julieta; haciendo que Verona se convierta en la capital mundial del amor durante este día, ya que la localidad recibe miles de cartas dirigidas a la protagonista de la obra de Shakespeare procedentes de todo el mundo.

Lejos de nuestras costumbres, en Japón, solo las mujeres regalan y el obsequio tradicional es chocolate. También aprovechan la celebración del 14 de febrero para subir al Monte Fuji y tocar allí la campana del amor tres veces pidiendo amor eterno. No muy lejos, en China, también es típico regalar rosas, aunque aquí es muy importante el número de estas; una sola significa «eres la única», once que «eres mi preferida», 99 la promesa de un «amor para siempre» y 108 una petición de matrimonio.

Y tú, ¿Cómo lo celebraste?

 

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